Quién es Hiram Zabdy

Soy un generalista que construye publicaciones, escribe ensayos y descompone sistemas complejos hasta entenderlos por dentro. También soy software engineer, políglota y alguien que encontró en internet la mejor educación que podía tener.

No tengo una sola disciplina. Me muevo entre la ciencia, la tecnología, la sociedad y las ideas que las atraviesan a todas. Lo que unifica lo que hago es una obstinación por encontrar los patrones que se repiten en escalas distintas.


Lo que construyo

Este sitio es el centro de varias publicaciones que mantengo:

IA al Día — Cobertura curada del panorama de inteligencia artificial. Modelos, herramientas, industria y análisis. Sin ruido, sin hype. Un proyecto editorial que cruza periodismo con automatización.

TWSF — El blog donde publico ensayos sobre sistemas complejos, pensamiento abstracto y narrativa. Ciencia y sociedad vistas desde una misma obsesión: entender cómo funcionan las cosas por dentro.

Y vienen más. La idea es simple: cada proyecto hace una cosa, y la hace bien. Este dominio es el hub que las conecta.


De dónde vengo

La historia corta: aprendí inglés solo a los 14, tuve mi primer smartphone a los 15, y desde entonces no he parado de usar internet para aprender lo que me interesa. Física, idiomas, criptomonedas, escritura, ingeniería de software — todo lo que sé vino de una conexión y mucha curiosidad.

Entre 2017 y 2020 me sumergí en el mundo cripto, justo después del boom. Durante la pandemia empecé ingeniería de software. Pasé de pedirle consejos al vendedor para elegir computadora a ser el que arregla cosas a las 3 de la mañana.

A finales de 2022, como muchos, me pregunté si valía la pena seguir aprendiendo algo que la IA dominaría en poco tiempo. Mi yo de 22 años pensó que no. Pero entre 2023 y 2025, ya sin presión profesional, seguí aprendiendo por el puro placer de entender. Hice el salto definitivo a Linux. Descubrí que el mundo había cambiado demasiado en siete años.

A mediados de 2025 volví a estudiar con seriedad: física, psicología, filosofía, historia. Y una noche, explorando un tema que nunca me creí capaz de entender, la curiosidad volvió. Esa misma que tenía a los 15, intacta.

Ahí entendí que la visión que me había construido sobre el mundo no era la real. Los conceptos que aprendí en software —retroalimentación, tolerancia a fallos, sistemas distribuidos— describían también la mente, la sociedad, las relaciones humanas. Todas las disciplinas que había tocado tenían un origen común, un vocabulario compartido, patrones que se repetían.

Eso me hizo decir wow.

Y aquí estoy.


Soy un generalista al que le encanta descomponer sistemas complejos hasta entenderlos por dentro. Que por casualidad también es software engineer y políglota. Y que cree que compartir lo que aprende es la mejor forma de devolverle algo al internet que tanto le dio.

autorbiografíatwsf